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¿Por qué está de moda “Man men”?

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Extracto del libro “La Publicidad me gusta”

Autor: José Carlos León Delgado

Editado por: El Viso Media, S.L.U. www.elvisomedia.com

La serie ambientada en una agencia de publicidad de los años sesenta, en la famosa Madison Avenue en la que genios como David Ogilvy llevaron la profesión a todo lo alto, es una de las sorpresas televisivas de los últimos años. ¿Y por qué logra tanto éxito en un momento en el que las voces en la red proclaman la muerte de la publicidad. Especialmente en la primera temporada, la trama desgranaba los secretos de la creatividad publicitaria, de la negociación, de la creación de mercados y productos. Era veraz, y algunos viejos rockeros lo hemos vivido tal cual se presenta. Pero no es prehistoria.

No es casualidad que atraiga a los nativos digitales tanto como a los dinosaurios del marketing. Porque el marketing y la comunicación están de moda. Y en el mundo de la web social y de los prosumers, esos consumidores y productores a la vez de información de los que hablaremos más adelante, todos quieren ser publicistas o parecerlo. Sí. Se empieza escribiendo un blog y se acaba anunciando algo. O vendiendo espacios para la publicidad.

Nos hemos creído eso de que los consumidores son los apóstoles de las marcas, y más allá de la celebérrima frase “el medio es el mensaje” de McLuhan, ahora “el usuario es el medio, el mensaje y el producto al mismo tiempo“.

Y entonces, llega la curiosidad por saber cómo se hace, para hacerlo o para deshacerlo, porque siempre habrá quien insista en la teoría conspiranoica de que los publicitarios maquinamos para esclavizar a la sociedad al consumo y a las marcas. No importa que tengas inteligencia y sepas que no necesitas tres pares de zapatillas de deporte o cuatro relojes. No importa que te guste desayunar el pan de ayer tostado, si hago una buena campaña de publicidad, te haré comprar todo lo que yo diga y cambiarás el pan por los cereales multivitaminados con el envase de ‘Toy Story’, aunque cueste tres veces más.

¿Tenemos superpoderes, como ironizaba Carlos Dulanto en un fantástico post en el blog Roastbrief?

“Sí, quise ser publicista porque me di cuenta de que una sola palabra es más poderosa que todas las poses del mundo. Quise ser publicista porque podía ser invisible y hablar a través de las marcas, reflejándome a mí mismo en sus ideas, ocultándome detrás de cada slogan”

No somos Fu Manchú, pero sí tenemos un cierto poder. Y cuanto más crezca la cultura del on line, más poder tendremos. Porque en la red casi todo es gratis. Facebook, Google o Spotify. Es gratis, para el usuario, porque quien lo paga es la publicidad. Sin publicidad, adiós deporte, adiós información, adiós cultura… ¿Seguro que quieres que muera?

A finales de 2011, España vivió una revuelta de los usuarios en redes sociales para convencer a los anunciantes de que retiraran sus spots de un programa de “telebasura”, indignados porque pagaron una entrevista a la madre de un implicado en un asesinato. Y las marcas reaccionaron quitando sus anuncios, todas. Pero las redes sociales no amenazaron con un hashtag que llegara a Trending Topic durante años o con mil páginas de Facebook en contra del programa. No, pidieron a quien tiene el poder que lo ejerciera. Porque sin publicidad, no hay dinero para el programa.

No estamos locos. Somos ‘Mad Men’ porque estamos locos por nuestro trabajo, pero no porque no sepamos lo que hacemos. Lo sabemos muy bien. Somos quienes ponen en contacto a quienes quieren comprar algo con quien quiere vendérselo. Comunicamos y tratamos de convencer, pero si tú no estás loco, sabrás lo que quieres y lo que no quieres. Yo sólo te mostraré el camino y tú lo andarás.

Como en los años dorados de Madison Avenue, la publicidad tiene poder, pero el verdadero poder lo tiene el consumidor, que es quien abre su cartera y decide qué comprar, y como le dijo Winston Churchill a Roosevelt:

“La publicidad nutre la capacidad de consumo de los hombres. Presenta ante ellos la meta de un hogar mejor y una mejor alimentación y vestido para ellos y sus familias. Espolea el esfuerzo individual y la mayor producción”

Aunque si esto te parece demasiado capitalista en los tiempos que corren, mira lo que decía el ruso Anastás I. Mikoyán en la era comunista:

“La tarea de la publicidad soviética consiste en dar al pueblo la información exacta respecto a las mercancías que están en venta. La tarea primaria es dar una información verdadera y exacta, una descripción completa sobre la naturaleza, calidad, propiedades y forma de uso de las mercancías anunciadas”

La publicidad es información y, como tal, es necesaria y útil. Podemos y debemos plantearnos a quién le corresponde emitirla, cómo y dónde. Pero sea social o no, la vida es marketing.

Título original: La Publicidad me gusta

Autor: José Carlos León Delgado

Editado por: El Viso Media, S.L.U. www.elvisomedia.com

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Nada es más fiable que la publicidad

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El texto forma parte del libro “La publicidad me gusta” de José Carlos León.

“Publicidad es: Un mensaje emitido por una marca, que informa de su producto y de su oferta a un receptor, posible comprador.”

 

Está claro que el objetivo de informar es tratar de convencerle pero, a partir de ahí, las estrategias de comunicación serán más o menos lineales o complejas, concretas o difusas, pero información. Técnicamente, serían funciones connotativas y denotativas del lenguaje, para seguir en un entorno de la teoría. Pero a diferencia de otras formas de comunicación, ninguna, y creo decir bien, ninguna está tan controlada, observada y legislada como la publicidad. Créanme.

 

• Para empezar, mientras un periodista puede ocultar sus fuentes bajo secreto profesional, un publicitario está obligado a demostrar, con estudios independientes de mercado, o análisis de laboratorio, cada afirmación. Especialmente si se atreve con la publicidad comparativa.

 

• Y si se trata de una pieza creativa, con más o menos fantasía, está obligado a indicar con una leyenda que se trata de “ficción publicitaria”, no vaya a ser que alguien se crea que un coche puede volar y se lance al vacío después de ver un anuncio. Algo a lo que un director de cine o un escritor de novelas no están obligados.

 

• Y por si fuera poco, y sin olvidar a las asociaciones de consumidores y de espectadores, ahora están las redes sociales, que tienen como deporte favorito ir a por cada anuncio para buscarle cualquier atisbo de discriminación, abuso, intento de venderte algo o de lavarte el cerebro. Algo, que no ocurre tan frecuentemente con las noticias que lees en los periódicos, aunque algunas de ellas sean auténticas tropelías a la objetividad. Sin contar con que los medios, rara vez hablan de publicidad si no es para mencionar alguna campaña polémica.

 

• Y siempre se sabe de qué va. Si se ajustan a la legalidad, los contenidos publicitarios deben estar claramente identificados en los entornos informativos con la palabra “publirreportaje”, “infocomercial” o la separación de contenidos clara.

¿Una nueva web? (Por qué Flash está quedando en desuso)

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Eduardo Martínez Cristobal. Desarrollador web en BITTIA

Todos los cambios se nos ponen cuesta arriba, aunque hay unos que nos resultan más difíciles de asumir que otros. Nos puede costar más o menos cambiar de coche, de televisor, de ordenador, de teléfono móvil… pero ya hemos asumido que los aparatos  tienen esa “obsolescencia programada” de la que tanto se habla y que nos obliga a cambiarlos. Y ya que este concepto ha entrado en nuestra forma de vida ¿por qué no asumimos también que las páginas web se quedan anticuadas?

Cada vez que en una agencia de publicidad sugerimos a un cliente que renueve su web cumplimos la misma función que cuando  el mecánico recomienda a su cliente que cambio los neumáticos: por seguridad, ahorro y comodidad. Una web anticuada y poco atractiva es la peor carta de presentación para cualquier empresa. Las webs envejecen mal, sobre todo  las que han sido creadas con Flash, una herramienta en desuso que es un lastre para nuestra página y nuestra empresa.

Estas son algunas razones para cambiar de web.

El auge de HTML5 y otros estándares Web, unido a las desventajas hace que, paulatinamente, la caída del número de sitios Web desarrollados en Flash vaya cayendo año a año.

Compatibilidad con dispositivos móviles

iOS, el sistema operativo que utiliza Apple en sus iPhone, iPad y iPod, y Android, el otro sistema utilizado por una amplia mayoría de los principales fabricantes de tablets y móviles, no dan soporte a Flash.

Esto implica que, salvo que el usuario haya instalado un programa de terceros en su teléfono o tableta, no podrá ver una Web o película en Flash.

Peores búsquedas

La gran mayoría de las visitas a una Web se realizan a través de un buscador (Google, Bing, Yahoo!, etc.).

Cuando un buscador entra en nuestros sitio Web trata de leer y recopilar la información que contiene (noticias, secciones, imágenes…)

Si una Web es creada en Flash, los buscadores leen mucha menos información, perdiéndose gran parte de ella por el camino, lo que acaba redundando en peores resultados de búsqueda y en la caída de potenciales visitas.

Estadísticas

Del mismo modo que los buscadores no pueden acceder a toda la información del sitio, las aplicaciones que recopilan estadísticas de nuestro sitio Web tampoco pueden ofrecernos información precisa sobre lo que nuestros visitantes hacen en nuestra Web.

Velocidad de carga

Las páginas en Flash son, en general, más pesadas que otro tipo de páginas. Algunos buscadores como Google valoran la velocidad de carga de una Web con el fin de mostrarla en una mejor o peor posición en los resultados de búsqueda.

Mantenimiento

Generalmente, actualizar una página en Flash lleva más tiempo que otro tipo de páginas: A más tiempo mayores costes.

Otros  temas técnicos que no le interesan a (casi) nadie…

Flash  no es un formato estándar

Flash pertenece a una empresa llamada Adobe, que es quién toma las decisiones respecto al producto. Cualquier decisión sensible que tomase la compañía tendría consecuencias en todas las páginas desarrolladas en Flash.

Flash necesita ser instalado

Si queremos visualizar una Web en Flash debemos instalar un plugin, que es, básicamente, un añadido que se instala en nuestro navegador (Internet Explorer, Firefox, Opera, Safari, etc.).

Google Chrome ya cuenta con una versión preinstalada.

Flash hace sudar al ordenador

El consumo de memoria y procesador que hace es bastante grande. Los dispositivos más antiguos, con menos prestaciones o menos cuidados podrían ralentizarse cargando páginas en Flash.

Diez ejemplos de cómo Internet le ha hecho a usted más tonto

A través de VANITY FAIR

Por GUILLERMO ALONSO | 15-enero-2014
 
Imagen del artículo

Podrían disfrutar de paradisíacas cascadas, pero se están haciendo un selfie. © gtresonline

*este artículo está escrito en segunda persona de singular y se dirige a usted. Es posible que usted no haya hecho algunas de las cosas que aquí se afirman. Si es así, disculpe la generalización. Usted no las hace, pero todos los demás sí.

1. El umbral de su paciencia ha quedado bajo mínimos

Hay una regla no escrita entre los creadores de vídeo online que dice que a los noventa segundos el dedo del usuario empezará a moverse inquieto sobre el ratón con la seria amenaza de hacer clic y cerrar su página. Han calado al espectador del futuro. El vídeo (no musical) más visto de la historia de Youtube es ‘Charlie Bit My Finger’, un drama doméstico en el que un bebé muerde el dedo de su hermano mayor. Dura 56 segundos. El segundo, un montaje de dos bebés cantando y soltando ventosidades en una bañera, dura 36. En tercero, un plano fijo de una adolescente china haciendo explotar una botella de coca cola en su cuarto de baño, dura 25. El cuarto, una tragicomedia en la que una niña propina una patada en los testículos a su padre, dura 23. Las conclusiones son dos y son alarmantes: usted solo ve vídeos de chorradas y se harta si esas chorradas no comienzan en el segundo diez.

2. Hola whatsapp, adiós subordinadas

Antes, en la era del SMS, solía usted ser lacónico pero formal. Decía: “Hola, quedamos a las 10? Te aviso si llego tarde”. La gratuidad del Whatsapp ha hecho que envíe indiscriminadamente mensajes. Su smartphone no sonará una vez como hubiera sonado hace unos tres años. Su móvil sonará ahora del orden de seis veces. “hola” (¡bling!). “quedamos?” (¡bling!). “a las 10?” (¡bling!). “si llego tarde” (¡bling!). “te llamo” (¡bling!). “un beso” (¡bling!). Si durante esta retahíla de picaduras a su smartphone está usted haciendo algo importante como consultar su extracto del banco, mantener una conversación importante con un familiar o necesita contrarreloj encontrar la dirección de su hotel en una ciudad desconocida para huir de una banda de cacos, maldecirá eternamente a la persona que le está molestando. Y cuando le vea le gritará, abofeteándole tras cada palabra: “¿Cuesta? ¿Tanto? ¿Escribir? ¿Todo? ¿De? ¿Un? ¿Tirón?”.

3. La nostalgia ha hecho de usted un ser molesto

¡Así que usted también ha ido a EGB! ¡Y creció con ‘La bola de cristal’! ¡Y bailó con la música de Mecano! Felicidades, pertenece usted a un selecto grupo del que solo forman parte, por hacer un cálculo rápido, unos 30 millones de españoles. Y sin embargo no deja de recordárselo a sus amigos en redes sociales y de unirse a grupos que celebran algo tan intrascendente y eventual como respirar, ser rubio o haber nacido en Torrelodones. ¿Usted también pasó miedo con Twin Peaks? Es bueno que nos lo recuerde constantemente con fotos de la serie dado que pertenece usted a una reducida élite: la serie tuvo un exiguo 57% de share cuando fue emitida por Telecinco.

Imagen del artículo

“Podéis reiros todo lo que queráis de mi vestido. Soy multimillonaria”. © gtresonline

4. Ve usted como las cosas han pasado de moda en un tiempo réc… perdón, YA

Contaré algo que sucedió al que esto suscribe. Me levanté anteayer, justo cuando acababan los Globos de Oro y comenzaban las afterpartys (pero ya era la mañana siguiente en España) y me encontré las redes sociales llenas de fotos de perros, gatos, muñecos y hombres vestidos con una especie de sábana que rodeaba sus cuerpos al estilo emperador romano y con unos cuatro cordeles negros distribuidos horizontalmente a lo largo de la figura. Pensé que se trataba de los miembros de una secta a punto de comenzar un ritual pagano. Al contrario: como usted ya sabrá, eran los cientos de memes que surgieron a rebufo del vestido de Dior que Jennifer Lawrence llevó a los Globos de Oro. En una paradoja temporal, el mundo conspiró para que viese antes el meme que el origen. Acostúmbrense a que esto ocurra cada vez más. Y si han llegado tarde, callen y disimulen. A eso de las seis de la tarde de ese mismo día alguien puso de nuevo una foto de un gatito disfrazado de Jennifer Lawrence indicando que le había hecho mucha gracia. Un comentario señaló: “Esto es viejísimo”.

5. Afirma usted ser enormemente feliz

Pero en realidad es igual de miserable que antes de hacerse un perfil de Facebook. Sin embargo las redes sociales le ha hecho caer en un comportamiento entre paradójico y psicopático en el que, mientras engaña a los demás, se deja engañar por ellos. Usted está filtrando sus fotos para que todas muestren un bonito paisaje en los que usted sale guapo, está eligiendo sus estados con cuentagotas para que siempre narren algo divertido o emocionante, está compartiendo con el mundo que su trabajo es apasionante o que la comida le ha salido excelente. Y cuando ha terminado de construir esa realidad a su medida, se dirige a otro perfil, ve sus fotos y sus estados y piensa para sus adentros: “¡Es mucho más feliz que yo!”. El Facebook es una celebración de los buenos sentimientos: hay un botón de ‘Me gusta’, no de ‘Lo odio’. Hay ‘Amigos’, jamás ‘Enemigos’. Hay ‘Compartir’, no ‘Esconder’. Y sin embargo está construido para hacerle sentir pequeño e insignificante. La felicidad de los demás nos está volviendo seres solitarios y tristes. No solo le pasa a usted, lo dice la universidad de Stanford.

 

6. Se cree usted muchísimo más listo de lo que es

 

Y lo sabe todo. Porque lo ha leído en un foro. O en la Wikipedia. O en el Twitter de un señor que de verdad lo sabe todo. Internet también ha creado ese interesante lapso de diez segundos que va entre que un interlocutor plantea una pregunta durante un chat hasta que el otro interlocutor la responde, tras una visita rápida a Google. Pero ojo: la búsqueda de la verdad en Internet solo le provocará quebraderos de cabeza. En primer lugar, en Internet existen todas las verdades. Podrá encontrar la misma historia contada de cincuenta maneras, la misma cita puesta en boca de cinco personajes distintos y miles, millones de mentiras. A veces puede incluso encontrar su verdad más conveniente simplemente tecleando en Google la frase que más le apetece leer. Si usted teclea que “Estambul está en Asia”, Google le dirá que Estambul está en Asia. Si teclea “Estambul está en Europa”, Google también le dará la razón. Si teclea “Facebook te vuelve solitario y triste”, aparecerá algún estudio que lo confirma.

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“¿Como que no sabes quien soy, Justin? ¡Si retuiteaste mi mensaje!”© gtresonline

7. También se cree usted muy importante

Twitter le ha convertido a usted en crítico de cine. En analista político. En diseñador de moda. En musicólogo, sociólogo, periodista, arquitecto y profesor. También en el mejor amigo de los famosos, a quien usted felicita, celebra, apoya, pica y replica en un intento por llamar su atención. Es posible que la culpa no sea enteramente de usted, sino de los medios que empiezan a darle importancia a lo que piensa usted y elabora larguísimas noticias que siempre empiezan con “Twitter reacciona a…”. Pero la profesión más curiosa que tiene usted desde que el router ha llegado a su vida es la de redactor jefe. Se explaya usted en la sección de comentarios de casi todos los medios de información digitales corrigiendo erratas, tesis, estructura, contenido y conclusiones. Y cae usted en un error terrible, porque no solo no está cobrando nada por ello, sino que nadie le está prestando atención.

8. Miente usted más que habla

Y no lo confunda con el punto cinco, en el que maquilla su existencia o simplemente omite información. No, a veces usted miente, a secas. Cuando algo extraordinario está a punto de ocurrir pero no ha ocurrido, ¿por qué no contar en Facebook que ha ocurrido? Cuando la respuesta triunfal se le ocurre dos horas después, su enemigo no está delante ¡pero el Facebook sí! Láncese y actualice su estado afirmando que esa respuesta triunfal salió de su boca. A veces ocurre incluso que amigos presentes en el momento que está usted falseando, en una especie de histeria colectiva, apoyan su mentira y refutan que eso que solo sucedió en sus fantasías ocurrió de hecho y fue graciosísimo para todos. Pero también suelen ser mentirosos que se inventan sus propias historias. Cuidado: apoyándole a usted queda pendiente que, en la próxima mentira que se inventen, usted les apoye a ellos.

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“Entonces le dije al policía: atrévase a detenerme, ¡atrévase! Y me reí en su cara y me largué”. © gtresonline

9. Y no es Richard Avedon, aunque Instagram intente engañarle

¿Por qué demonios todo es bonito en Instagram? Aquí habría que enlazar con el punto 3. Los filtros de Instagram depositan sobre la imagen más tonta décadas de humedad, luz y viento que la convierten, de repente, en el glorioso testigo gráfico de algo maravilloso que ocurrió hace… veinte minutos. Su plato de macarrones ya no es tal, sino aquel delicioso plato de macarrones. Su foto previsible y mal encuadrada de un atardecer es aquel magnífico atardecer en el que todo cambió. Tal vez como respuesta a toda esta tontería surgió una todavía mayor: el tag #nofilters, que permite a sus usuarios vanagloriarse de que son magníficos fotógrafos de verdad y han sabido jugar con la luz sin recurrir al filtro Mayfair, Nashville o 1977. En realidad muchos de ellos están engañándonos y sí han usado filtros. Luego están los homosexuales que llevan al límite las reglas del decoro en Instagram y ponen fotos suyas ligeros de ropa para pillar cacho. Probablemente hacen el uso más honesto de Instagram y son los únicos que saben explicarnos para qué demonios sirve.

10. No puede usted leer nada que no sea tipo Buzzfeed

Y por culpa de Buzzfeed todo lo que hay ahora en Internet son listas.

Lo que aprendí de los blogs escribiendo blogs

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A través de Yorokobu by Javier Meléndez Martín

Un blog funciona mejor que un currículum, la marca personal impide que te diviertas, el SEO atenta contra la originalidad y otras cosas que aprendí de los blogs escribiendo blogs.

Un blog vale más que un curriculum

La solución elegante es mi blog de guion. Mi primer blog. Lo comencé tras descubrir que una película con dos premios y dos menciones —la última que escribí— no me trajo nuevos trabajos. Así que el blog comenzó como una forma desesperada de llamar la atención. Quería decir “¡Busco curro!” sin decirlo.

Durante el primer año del blog escribí mucho, acabé quemado, no conseguí proyectos como guionista y los seguidores eran amigos y conocidos (la mayoría, ajenos al sector audiovisual). Realmente sabía por qué tenía pocas visitas: escribía “recetas de guion”, pero sin gracia; refritos de manuales que, realmente, no fueron de mucha ayuda en el desempeño de mi profesión. Quise abandonarlo.

“No lo dejes ahora”, dijo mi mujer.

Le hice caso, por una vez. Comencé a hablar de mí, comencé a escribir “mis recetas”, cómo veía las cosas y no cómo otros la veían, a escribir entradas donde las imágenes (viñetas ilustrativas) fueran tan importantes como las palabras, en vez de adornos. Poco a poco, el blog adquirió relevancia, y comenzó a ser seguido por profesionales y centros de enseñanza. Conseguí algunos trabajos como guionista, como consultor, charlas y talleres. También fue la “tarjeta de visita” que presenté a Yorokobu.

Ahora, mi currículum como guionista —que comienza en 1997— está a la sombra de La solución elegante. En el blog cuento lo que sé, cómo veo las cosas y lo que podría hacer.

Visto esto, recomiendo escribir un blog a todo profesional que inicia su carrera o que necesita visibilidad. En algunos casos, y para ciertos profesionales, un blog atractivo funciona mejor que un currículum. Si eres periodista, guionista, creativo publicitario o desarrollas cualquier otro trabajo donde la palabra es la base, el blog dice más de tus actitudes y conocimientos que las líneas en un currículum.

El SEO mata tu originalidad

El SEO (Search Engine Optimization) o cómo escribir para que la gente te encuentre en Google mata la originalidad que pueda tener un blog.

En primer lugar, el SEO destroza los títulos. Si las novelas se titularan conforme al SEO tendríamos cosas como éstas (en negrita, las recomendaciones):

Fahrenheit 451 —> El bombero pirómano del futuro
Las uvas de la ira —> Agricultores emigran por la crisis
El gran Gastby —> Rico extravagante da fiestas en las que no aparece
1984 —> Gobierno controla a los ciudadanos mediante videovigilancia

Muchos comienzan un blog sin reparar en el SEO. En mi caso me obsesioné a la hora de escribir los títulos y redactar el contenido. Los post eran “cinco cosas para…”, “cómo hacer…” y similares. Listas. A Google le gusta las listas, pero esto acaba matando un blog. Si hablas de lo mismo y de la misma manera que los demás, Google no te dará una medalla; para Google gana el primero que lo dijo. Sin embargo, si hablas de lo que realmente quieres hablar es probable que Google te premie.

Una entradas de blog contraria al SEO por título y contenido como El principio de incertidumbre de Gilligan está entre las 5 más leídas “de todos los tiempos”.

Nadie sabe nada

Escribiendo para Yorokobu me he llevado más de una sorpresa. Mientras que puedo intuir si un artículo de mi blog más o menos gustará a mis lectores, esto no puedo “predecirlo” para Yorokobu. No acierto si pienso “esto lo va a petar”, igual que no acierto cuando pienso “esto interesará a cuatro gatos”. Por ejemplo, un artículo como ‘Dates’ o quiéreme como soy sobre una serie que pocos habían visto, obtuvo repercusión en las redes. Quizá el “truco”, por llamarlo de alguna manera, fue utilizar Dates como excusa para hablar de las relaciones de pareja en la actualidad. Realmente es de lo que quería hablar. Así que supongo que la única regla válida es la que Hank Moody dice a unos de sus alumnos:

 

De hecho, hay blogs de ganchillo con más seguidores que algunos blogs que describen las características del último smartphone. Quien comenzó el primer blog de ganchillo lo hizo porque quiso, por pasatiempo, y luego descubrió que otras personas lo seguían. Visto esto, no conviene fiarse de los talleres que te prometen cómo hacer un contenido viral. Nadie sabe nada de lo que funcionará y lo que no.

La marca personal te limita

Los gurús de la “marca personal” dicen que hay que tener cuidado con lo que se dice en el blog y en las redes; que hay que ser profesional en todo momento; que solo los fines de semana puedes escribir “tuits ligeros que demuestren a tus seguidores que eres humano”. Seguir estos consejos solo conduce a convertirte en un bloguero soso. Por experiencia…

… Uno dice “uy, esto no lo puedo decir, yo”. Y así se pierde una oportunidad para hacer algo divertido. Lo más probable es que suceda esto: lo que a ti te parece una tontería, es lo que da el éxito a otro.

Otros blogueros caen en el “reverso tenebroso” de lo “políticamente incorrecto”. Para estos, la “marca personal” es actuar como malote en todo momento. Si muere alguien, chiste; si hay una tragedia, chiste…

Ser soso-para-gustar-a-todos como ser malote-porque-sí limita. Hay momentos para ser serios, otros para ser tonto, otras para gritar contra esto o aquello… Es posible que así no cultives “una marca personal”, pero serás tú, sin la esclavitud de los tuits programados y descubrirás nuevas formas de contar las cosas. Escribir un blog es descubrirnos a nosotros mismos, y decirles a los demás “así soy, quiéreme o déjame”.

 

Un minuto en Internet

A través de qmee.com

Cada vez que usted saluda a un amigo en Facebook, envía un tweet, coloca una foto en Instagram o manda un correo electrónico, está contribuyendo a mover una enorme masa de datos, relaciones e información que conforman ese mundo que conocemos como Intrernet.

Esta original y descritiva gráfica elaborada por qmee.com pone nombre, apellidos y números a lo que ocurre en 60 segundos de Internet.

Pulsa sobre la imagen para verla con más detalle

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Primera Ola de EGM: se triplica el acceso a internet desde ‘smartphones’ y tabletas

A través de Marketingnews

 

23 Abril 2013

El predominio que los dispositivos móviles (teléfonos y tabletas) están adquiriendo en el acceso a internet es uno de los aspectos destacados en el análisis que hace Optimedia de los resultados de la primera ola de EGM, que acaba de publicarse.

Primera Ola de EGM: se triplica el acceso a internet desde 'smartphones' y tabletas

En este primer acumulado, internet ha alcanzado una penetración del 48,6% (19.112.000 de internautas en el día de ayer) y continúa superando al medio revistas (lo que ocurrió por primera vez en el último acumulado de 2012), que alcanza a un 44,3% de la población (17.435.000 de lectores). Internet presenta un incremento de un 12% con respecto a la misma ola del año anterior en acceso en el día de ayer. En valores absolutos supone 2 millones más de internautas.

El análisis de Optimedia destaca que, si bien se sigue accediendo mayoritariamente desde el portátil (60,9%), el acceso a través de dispositivos móviles (smartphones y tabletas) se incrementa un 35,4% con respecto a la última oleada. En cuanto a los usos de Internet en el último mes, las redes sociales (el 60,5% de los internautas acceden en el último mes) continúan subiendo con respecto a la ola anterior (+3.6%) junto con la mensajería instantánea y las llamadas desde el ordenador superan ya los 3 millones, alcanzando a un 13,1 millones de los internautas.

La Radio se mantiene en una penetración del 61,7% (pierde 2 décimas con respecto a la última oleada) y gana 888.000 oyentes respecto al mismo periodo del año. Cadena SER sigue siendo la más escuchada del panorama radiofónico con una audiencia promedio de lunes a viernes de 4.829.000 de oyentes. Onda Cero, con un total de 2.612.000 oyentes, es la segunda radio generalista. COPE se sitúa en tercera posición de este grupo, con 1.969.000 de oyentes promedio y un incremento de 265.000 oyentes (crece un 15.5%). RNE marca una audiencia de 1.267.000 de oyentes y pierde 227.000 respecto a la ola anterior.

La audiencia de los Diarios continúa a la baja. Su penetración se sitúa en un 34,9 %, alcanzando a 13.717.000 de individuos, y pierde 506.000 lectores respecto a la tercera ola de EGM de 2012. Marca continua siendo el líder absoluto de los diarios españoles con una audiencia total de 2.870.000 lectores, superando en 1 millón a su seguidor, El País, que sigue de líder entre los diarios de información general de pago, con 1.862.000 de lectores. Le sigue El Mundo, con 1.170.000 lectores.

Revistas y suplementos presentan la misma tendencia de caída que los diarios. El medio Revistas marca una penetración del 44,4%. Entre las semanales, Pronto sigue como la más leída con 3.553.000 de lectores seguida de Hola con 2.306.000 (crece un 1,6% con respecto a la última ola). El informe de Optimedia destaca la subida de Lecturas, con un incremento de 63.000 lectores. Muy Interesante es la más leída entre las mensuales, con 2.241.000 de lectores (crece un 0,8%), seguida de National Geographic, con 1.482.000 lectores (un 4,1% más), tendencia secundada por las otras dos cabeceras, Historia y Viajes de la marca.

Finalmente, Exterior sigue reduciendo su penetración, algo más de un punto, situándose en el 63,8% de la población.