¿Por qué está de moda “Man men”?

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Extracto del libro “La Publicidad me gusta”

Autor: José Carlos León Delgado

Editado por: El Viso Media, S.L.U. www.elvisomedia.com

La serie ambientada en una agencia de publicidad de los años sesenta, en la famosa Madison Avenue en la que genios como David Ogilvy llevaron la profesión a todo lo alto, es una de las sorpresas televisivas de los últimos años. ¿Y por qué logra tanto éxito en un momento en el que las voces en la red proclaman la muerte de la publicidad. Especialmente en la primera temporada, la trama desgranaba los secretos de la creatividad publicitaria, de la negociación, de la creación de mercados y productos. Era veraz, y algunos viejos rockeros lo hemos vivido tal cual se presenta. Pero no es prehistoria.

No es casualidad que atraiga a los nativos digitales tanto como a los dinosaurios del marketing. Porque el marketing y la comunicación están de moda. Y en el mundo de la web social y de los prosumers, esos consumidores y productores a la vez de información de los que hablaremos más adelante, todos quieren ser publicistas o parecerlo. Sí. Se empieza escribiendo un blog y se acaba anunciando algo. O vendiendo espacios para la publicidad.

Nos hemos creído eso de que los consumidores son los apóstoles de las marcas, y más allá de la celebérrima frase “el medio es el mensaje” de McLuhan, ahora “el usuario es el medio, el mensaje y el producto al mismo tiempo“.

Y entonces, llega la curiosidad por saber cómo se hace, para hacerlo o para deshacerlo, porque siempre habrá quien insista en la teoría conspiranoica de que los publicitarios maquinamos para esclavizar a la sociedad al consumo y a las marcas. No importa que tengas inteligencia y sepas que no necesitas tres pares de zapatillas de deporte o cuatro relojes. No importa que te guste desayunar el pan de ayer tostado, si hago una buena campaña de publicidad, te haré comprar todo lo que yo diga y cambiarás el pan por los cereales multivitaminados con el envase de ‘Toy Story’, aunque cueste tres veces más.

¿Tenemos superpoderes, como ironizaba Carlos Dulanto en un fantástico post en el blog Roastbrief?

“Sí, quise ser publicista porque me di cuenta de que una sola palabra es más poderosa que todas las poses del mundo. Quise ser publicista porque podía ser invisible y hablar a través de las marcas, reflejándome a mí mismo en sus ideas, ocultándome detrás de cada slogan”

No somos Fu Manchú, pero sí tenemos un cierto poder. Y cuanto más crezca la cultura del on line, más poder tendremos. Porque en la red casi todo es gratis. Facebook, Google o Spotify. Es gratis, para el usuario, porque quien lo paga es la publicidad. Sin publicidad, adiós deporte, adiós información, adiós cultura… ¿Seguro que quieres que muera?

A finales de 2011, España vivió una revuelta de los usuarios en redes sociales para convencer a los anunciantes de que retiraran sus spots de un programa de “telebasura”, indignados porque pagaron una entrevista a la madre de un implicado en un asesinato. Y las marcas reaccionaron quitando sus anuncios, todas. Pero las redes sociales no amenazaron con un hashtag que llegara a Trending Topic durante años o con mil páginas de Facebook en contra del programa. No, pidieron a quien tiene el poder que lo ejerciera. Porque sin publicidad, no hay dinero para el programa.

No estamos locos. Somos ‘Mad Men’ porque estamos locos por nuestro trabajo, pero no porque no sepamos lo que hacemos. Lo sabemos muy bien. Somos quienes ponen en contacto a quienes quieren comprar algo con quien quiere vendérselo. Comunicamos y tratamos de convencer, pero si tú no estás loco, sabrás lo que quieres y lo que no quieres. Yo sólo te mostraré el camino y tú lo andarás.

Como en los años dorados de Madison Avenue, la publicidad tiene poder, pero el verdadero poder lo tiene el consumidor, que es quien abre su cartera y decide qué comprar, y como le dijo Winston Churchill a Roosevelt:

“La publicidad nutre la capacidad de consumo de los hombres. Presenta ante ellos la meta de un hogar mejor y una mejor alimentación y vestido para ellos y sus familias. Espolea el esfuerzo individual y la mayor producción”

Aunque si esto te parece demasiado capitalista en los tiempos que corren, mira lo que decía el ruso Anastás I. Mikoyán en la era comunista:

“La tarea de la publicidad soviética consiste en dar al pueblo la información exacta respecto a las mercancías que están en venta. La tarea primaria es dar una información verdadera y exacta, una descripción completa sobre la naturaleza, calidad, propiedades y forma de uso de las mercancías anunciadas”

La publicidad es información y, como tal, es necesaria y útil. Podemos y debemos plantearnos a quién le corresponde emitirla, cómo y dónde. Pero sea social o no, la vida es marketing.

Título original: La Publicidad me gusta

Autor: José Carlos León Delgado

Editado por: El Viso Media, S.L.U. www.elvisomedia.com

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