Archivos Mensuales: septiembre 2013

Memecracia: la era de las ideas contagiosas

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A través de Yorokobu by Mar Abad

En los años finales del siglo XX ocurrió algo insólito. El mundo se convirtió en una bola donde podía rodar, en un solo segundo, una misma conversación. Los memes (ideas contagiosas que se difunden de persona a persona y evolucionan de forma impredecible y aleatoria, como el ‘relaxing cup of café con leche’, Harlem Shake o el ‘Ola K Ase’) encontraron la tierra perfecta para crecer: internet.

Hasta entonces, los medios de comunicación habían sido los amos de la conversación. Ellos filtraban la información y construían, cada día, la imagen del mundo. La multiplicación infinita de contenidos en la Red eclipsó el poder que les había dado su exclusividad y, desde ese momento, el planeta Tierra se convirtió en una Memecracia. Era, como describió Charles Dickens en Historia de dos ciudades (1859), “el mejor de los tiempos y el peor; la edad de la sabiduría y la de la tontería; la época de la fe y la época de la incredulidad; la estación de la luz y la de las tinieblas; era la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”.

La periodista Delia Rodríguez, redactora jefe de Huffington Post, lleva más de diez años escribiendo sobre internet, redes sociales y trending topics. Ha leído a decenas de estudiosos sobre el tema y, por el camino, ha acabado realizando una “investigación obsesiva” sobre los memes. La conclusión está escrita en Memecracia: Los virales que nos gobiernan, un libro donde explica el origen, el funcionamiento y la historia de estas “ideas contagiosas”.

El meme es tan antiguo como la conversación misma. La humanidad evolucionó copiando y eso justamente es lo que hacen los memes: copiar ideas que se propagan entre los individuos sin ningún tipo de frontera ni en el espacio ni el tiempo.

El concepto nació en 1976. El zoólogo Richard Dawkins utilizó la palabra en su libro El gen egoísta para establecer una comparación entre los genes y la cultura.

Ambos, decía, pasan de una persona a otra mediante la copia. Aunque, para ser meme de internet, la idea tiene que ir cambiando y evolucionando por el camino. Si el contenido pasa intacto de un individuo a otro, es un viral.

Internet y la tecnología de la información hicieron del mundo un lugar absolutamente copiable. Los memes nunca lo habían tenido tan fácil. Y entonces comenzó la era de la emoción y el contagio. La época en la que, según la autora del blog Trending Topics, “todo se acelera cada vez más”. “Vivimos en un remolino en lo que más nos importa es lo más visto, lo que aporta más visitas”, explica.

En “este sistema de información social, político y económico”, los ciudadanos son “portavoces y transmisores automáticos” de memes. La información, como ocurrió siempre en la Historia, al final, se ve relativamente despojada de su veracidad o su toxicidad, para convertirse, según la periodista, en “una forma de mantener lazos con los demás”.

Las ideas contagiosas nos hacen pensar en los demás. Queremos compartirlas. Ya sea por ellos (agradarles) o por uno mismo (construir status). Los humanos, para Lieberman, somos “DJ de la información”. “Tomamos información del entorno y la volvemos a emitir pensando que le va a gustar a los demás”, especifica la autora. “La tendencia natural a compartir está muy exacerbada con la tecnología. No somos conscientes de lo importante que es esto. Las epidemias se extienden en un segundo. La cultura se ha globalizado y esto define a la memecracia”.

Las historias son las cadenas de relación entre los humanos y “un imán de atención”. Delia Rodríguez escribe, incluso, en su libro, que “nuestra relación con las historias es tan íntima que existe la posibilidad de que seamos el resultado de las narraciones que inventamos”.

La memecracia ha hecho la llamada realidad (lo que acontece en el mundo exterior) “más emotiva, más alterada, más pegajosa, más atractiva que la real porque la forman memes que han evolucionado para llamarnos la atención y ser transmitidos”, escribe la periodista. “Una sola historia indignante es más visible y poderosa que toda una realidad que tan solo sea triste. En lugar de debatir públicamente sobre la realidad, lo hacemos sobre su sustituta: una competición de memes exaltados”.

En la era en la que los periódicos, la radio y la TV dictaban cuál era la ‘realidad’, los memes estaban en sus manos. Los medios propagaron y grabaron en la memoria colectiva el “se siente, coño”, la foto de las Azores o el cruel asesinato de Miguel Ángel Blanco. Pero los memes se escaparon de su poder. También los memes políticos dejaron de estar controlados por “medios, partidos y organizaciones a través de señuelos y seudoeventos: declaraciones pensadas para el telediario, fotos históricas, historias personales, vídeos oficiales”.

Entonces “los memes viajaban de arriba abajo, igual que en las sociedades tradicionales los padres decían a sus hijos lo que tenían que pensar”, escribe Rodríguez. “Este sistema ha desaparecido. No solo los memes –especialmente los premeditados– se han multiplicado, sino que la ‘actualidad’ contiene ahora memes que nacen abajo y llegan arriba. Hace años jamás se hubieran podido capturar, difundir y discutir vídeos amateurs como el de Atocha o el ‘que soy compañero, coño’ y hoy son habituales. Votaremos cargados con todos esos vídeos, imágenes e historias que sin internet jamás hubieran trascendido. Las ideas se transmiten ya en todas direcciones”.

Aunque esto no significa, necesariamente, que la economía de la atención sea ahora más democrática. Para la redactora jefe del Huffington Post, implica que “es más memecrática, porque son los memes más aptos, no los más verdaderos, los que nos dirigen. Es un sistema más rápido, más emocionante, más aleatorio, más incontrolable”.

Y, hoy, los medios de comunicación “se están transformando en medios de emoción”, de acuerdo con la autora de Trending Topics. En su libro, asegura que “no somos ciudadanos informados, somos groupies de la información que nos excita, con la que alteramos y automedicamos. Los periodistas tampoco informamos, sino que nos dedicamos a filtrar, amplificar o frenar memes”.

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La comunicación, en cierto modo, podría estar volviendo a sus orígenes. Lo dicen autores como Tom Standage (“los medios de comunicación de masas son una excentricidad en la historia de la humanidad”) o los pensadores que, como L.O. Sauerberg, hablan del paréntesis Gutenberg. “Muchos filósofos dicen que estamos volviendo a la cultura oral”, expone Delia Rodríguez. “Internet ha acabado con la cultura del sistema editorial y ha traído de nuevo la oralidad, la remezcla, lo colectivo… En las redes sociales, las personas están hablando con sus amigos. Son charlas escritas”.

Esas conversaciones están repletas de memes. Y “no son solo tonterías que nos pasamos unos a otros”, advierte la periodista. “Hemos de ser conscientes de nuestra responsabilidad al difundir memes”. La memecracia no es ni una utopía ni una distopía. Es un presente que se ha pintado en un futuro espeluznante en los seis capítulos de Black Mirror. En esa serie británica, escribe Rodríguez, “estamos entregados a una memecracia descontrolada por la tecnología”.

¿Qué debe tener tu meme para triunfar?

(Cuadro de Memecracia, los virales que nos gobiernan)

  • Contiene una historia
  • Esa historia trata alguno de los grandes temas de la narrativa
  • Personajes y situaciones son arquetípicos
  • Esa historia logra mantener la atención
  • Tienen planteamiento, nudo, desenlace
  • Incorpora alguna sorpresa
  • Satisface una necesidad de la pirámide de Maslow en cualquiera de sus puntos, desde el sexo hasta la trascendencia
  • Apela a algo que desean los demás (deseo mimético) o a las ideas de vivir en crisis o vivirlo todo
  • Provoca una emoción intensa e irracional como la hilaridad, la indignación o la ternura
  • Aprovecha los sesgos y tendencias naturales del cerebro para atraer más atención (sencillez, movimiento, caras humanas, colores intensos, patrones cognitivos, ruidos y colores intensos…)
  • Muestra comportamientos que desactivan nuestro cortafuegos racional: grupos de gente haciendo cosas a la vez, cánticos, bailes, tec.
  • Implica el uso de varios sentidos de forma intensa y rememorable
  • Hace pensar al receptor en otra persona a quien le podría ser útil
  • Compartirlo supone una mejora de la situación social
  • Compartirlo sirve para reafirmar lazos o como excuso para conversar
  • Coincide con un sistema de creencias previo o es tan poderoso como para cambiarlo
  • Se lanza en un momento en el que no compite con otros memes
  • Se alía con memes que son exitosos en ese momento o que lo fueron en el pasado
  • Mejora la transmisión de otros memes
  • Ha sido sembrada todas las veces posibles en el mayor número de personas
  • Es atractivo para niños y adolescentes
  • Va dirigido a un grupo que es o puede ser suficientemente amplio
  • Se ha probado y perfeccionado antes

 

 

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¿Tus fans de Facebook te ignoran? Llama su atención con estos consejos

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Vía: Webonomía

 

¿Triste porque esa publicación que creaste con tanto amor y dedicación fue ignorado por tus seguidores? ¿En busca de un like que nunca llegó? Probaste con todo, chistes, datos, hasta memes y aun así tus fans te la hacen difícil. No sólo te pasa a ti y es una actitud muy común en muchos fan page.

En ese momento llegas a preguntar ¿Qué estoy haciendo mal?

En primer lugar, el problema con tus seguidores puede haber comenzado porque ellos no se hicieron fans de tu marca precisamente porque les gustaba. Probablemente un concurso u otra maraña los llevó a caer a tu sitio y ahora que están contigo, no les estás dando lo que ellos querían. Para solucionar eso debes buscar y esforzarte para planificar un ¿contraataque? para que tus fanáticos si sean verdaderos groupies de tu marca.

Lo primero: Cómo mejorar la calidad de tus posts

Todo parte por las publicaciones, una publicación mala tendrá un engagement malo. Así de simple y obvio. Esforzarse poco y tratar de hacer un estado lo más rápido posible, para no perder tiempo, es un suicidio virtual seguro. Para poder mejorar los estados existen consejos básicos como los siguientes:

* Relájate y deja un poco la seriedad: Facebook nació como una plataforma de interacción social y no como una oficina de reclamos o de reuniones, así que este no es el lugar para dar discursos de corporativos aburridos.

* Háblale a la audiencia como si fuese un amigo tuyo: Por ejemplo, no decirles clientes o consumidores, referirse como “ustedes” o “amigos”.

* Siente orgullo por tu trabajo: Entrega todo lo que puedas, si tienes mala ortografía o poca seguridad, escribe tus actualizaciones en Word y reescribe tus publicaciones hasta que estés completamente orgulloso de lo que enviarás. Tampoco debes olvidar revisar cuando adjuntes un link, ya que por un descuido podrías terminar publicando eso vez y que no quieres que nadie sepa (ups!)

* Decir mucho con poco: Cada carácter de más hace que el mouse de tus seguidores vaya haciendo click en otra pestaña de su navegador. Debes ser breve, comprobar si de lo que escribiste hay algo que puedes eliminar o acortar y recuerda que en Facebook puedes escribir un link que luego puedes borrar, ya que el contenido seguirá en tu publicación.

* Cuidado con acortar links: La regla general dice que debes acortar los links para ahorrar espacio (como se lee antes, decir mucho con poco), sin embargo, en Facebook se ha demostrado que los usuarios tienden a desconfiar de los links con acortadores, ya que les impiden saber su real procedencia y a qué páginas los dirigen, pudiendo ser spam.

Crear Posts: Cómo generar mayor engagement

Tus fanáticos también pueden ignorar tus links porque quizás todos son lo mismo, o porque no van relacionados a tu Empresa, lo que puede ser confuso. De cualquier manera ¡debes hacer un cambio!

Acá puedes ver algunos consejos para crear publicaciones que pueden ser del gusto de tus seguidores.
* Condimentar tus publicaciones con imágenes, generalmente coloridas: Ésta es una práctica que ya se volvió religión para los administradores y quizás sea esto lo que tú no estás haciendo. Si este es el caso, es importante que no pases por alto la importancia de una imagen en Facebook.

Una imagen te permite ganar más espacio en los new feeds de tus seguidores, además de ser un estímulo visual y una fórmula aprobada.

Un consejo extra para ustedes: utilicen la aplicación PicMonkey. Esta sencilla herramienta de edición gratuita te permite agregar texto, insertar plantillas con logo, marcos y mucho más para tus imágenes. Una imagen personalizada también puede ser atractiva, puede ser incluir una cita divertida o lo que quieras.

* Trata de hacer preguntas: Hacer una pregunta es una gran manera de involucrar a tus lectores y muchos expertos han aclarado que cuando éstas son incluidas al final del post generan mayor engagement.

Trata de mezclar publicaciones atrayentes con una pregunta que tus seguidores sientan la atracción de responder.

* Abre la cortina: Dale a tus seguidores la posibilidad de ver lo que hay detrás de tu empresa, el backstage de tu marca. Es divertido para tus fans ver el lado humano y personal de la página que están siguiendo.

Acá es recomendable subir una foto de algún evento específico, el cumpleaños de algún miembro o la celebración de algo en la oficina, algo que demuestre que el trabajo es feliz. También puedes mostrar cómo tus productos son creados.

* Haz que tus fans se sientan exclusivos: Debes demostrar a tus seguidores la ventaja que es serlo, ofreciendo descuentos especiales o promociones. Trata de mezclar este tipo de publicaciones con algo que no busque sólo generar mayor engagement, también que mejore las ventas de tu producto o servicio.

Muchos servicios de comida ofrecen promociones a sus seguidores de Facebook, descuento por decir la frase que subieron a su fan page o algo que demuestre que son fans. Una buena promoción siempre es bien recibida.

* Habla de temas de actualidad: Una buena forma de capitalizar con la popularidad de algunos eventos es incluirlos en tus estados de Facebook. Un evento deportivo, un show de televisión o un concierto pueden ser un buen motivo para crear una actualización de estado divertida y que enganche.

Si a eso le sumas una buena fotografía y le agregas el toque de tu marca, podrás lograr un buen resultado. Celebra también festividades, Navidad y otras celebraciones te darán muchos likes.

* Llama a la acción: En Facebook también debes ser directo, “comenta” “cuéntanos” “da me gusta” pueden agregar una buena cuota de comentarios y likes. Eso es lo que buscamos ¿no?

Estas son algunas de las recomendaciones, ahora ustedes deben probar cuáles son eficaces. El consejo más útil es no tener miedo a experimentar, en las redes sociales hay que ser atrevido.

 

Los 10 mayores errores de las empresas españolas en redes sociales

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A través de María Pérez y Dirigentesdigital.com

Las redes sociales se han convertido en un canal básico para las empresas que quieren comunicarse con sus clientes, responder sus quejas o consultas, aumentar sus ventas y lograr una buena reputación online. Además, favorecen el SEO o posicionamiento natural en los buscadores. Pero no todas las compañías lo están haciendo bien.

“El 80% de los internautas de entre 18 y 55 años utilizan redes sociales y lo hacen a diario. Facebook sigue siendo la más utilizada pero Twitter y Linkedin están experimentado un crecimiento mayor, igual que Foursquare o Instagram en el terreno mobile. También sigue aumentando el número de horas que dedicamos a la redes y la frecuencia de uso”, explica Rodrigo Miranda, director de Internet Academi, la mayor plataforma online de formación sobre Internet en España.

“Respecto a las marcas, los usuarios se han hecho fans para obtener información sobre ofertas y promociones (64%), participar en concursos (36%), comprar (13%) y el 5% para formular quejas”, recuerda el director de Internet Academi, a la vez que destaca que algunos canales como Facebook o Twitter se están haciendo muy populares como vías de marketing y de atención al cliente”.

Sin embargo, muchas organizaciones están haciendo un mal uso de los social media. Estos son los 10 errores más frecuentes:

1. Carecer de una estrategia digital. Para empezar, cada empresa debe tener claro para qué quiere estar en las redes y qué objetivos persigue (hacer negocios, branding, etc.). Los canales sociales permiten llegar a los principales referentes del sector, hacer nuevos contactos, estrechar vínculos y convertir a los seguidores en clientes. Pero no se logra ninguna de estas cuestiones sin una estrategia digital global.

2. Falta de inversión. Es muy corriente dejar el control de las redes sociales a un empleado joven pero sin cualificación. Esa es una manera de poner en riesgo la reputación de la empresa. La gestión de la presencia digital de la compañía tiene que ser realizada por profesionales. Un tuit inocente de un empleado puede crear un gran conflicto para la marca. Por eso es necesario contar con community managers o empresas especializadas, invertir en campañas publicitarias en las redes sociales y contratar herramientas de monitorización para conocer qué respuesta tiene cada acción de la compañía.

3. Todas las redes son iguales. Otro de los errores más frecuentes es tratar las redes sociales como un medio de comunicación tradicional. Las redes dan protagonismo al consumidor, al usuario, son bidireccionales. Además, la estrategia digital tiene que contemplar qué misión va a cumplir cada red social, de manera que se complementen. No se puede enviar el mismo mensaje en todas ni utilizar el mismo formato.

4. Contenidos irrelevantes. Muchas empresas confunden las redes sociales con un simple canal de venta. Si se limitan a hablar de sus descuentos y promociones están haciéndolo mal y aburrirán a sus fans. Deben aportar valor a sus seguidores para tener éxito en las redes sociales, no sólo información promocional, y compartir con los internautas cuestiones relacionadas con su área de negocio. Eso ayuda a mantener activa su red.

5. Falta de actividad. Es tan negativa como el abuso de contenidos promocionales. Cuando se empieza a actuar en las redes sociales hay que mantener la actividad, actualizar los perfiles; añadir nuevos tuits, posts, vídeos etc. Si una empresa cuenta con miles de seguidores en una red pero no la actualiza con asiduidad desaprovecha la ocasión de compartir productos, servicios o consejos y pierde la posibilidad de recibir información muy valiosa de los usuarios sobre lo que piensan del servicio o producto de la compañía. Además, demuestra poco interés en interactuar con sus seguidores, que tampoco lo harán entre ellos. Y esto aleja a los fans de la marca. En casos así, mejor no estar en las redes.

6. No “conversar” con los usuarios. Es un mal servicio al cliente. Hay que responder las consultas o quejas de los seguidores y hacerlo lo antes posible. Los comentarios en las redes se producen en tiempo real, por lo que el usuario exige el mismo retorno para sus comentarios o quejas. Un usuario enfadado se traduce en críticas que se extienden por Internet, perjudicando la reputación de la marca. En este caso no hay que esconder las quejas, sino dar explicaciones. Por el contrario, un usuario satisfecho retuiteará un comentario, pinchará en “Me gusta” o compartirá con sus contactos. Y entonces hay que darles las gracias.

7. No escuchar. Hay que estar pendiente de qué dice el mercado, de qué imagen tiene la marca en las redes sociales. Por ello es necesario tener herramientas de análisis y monitorización, que también ayudan a prevenir una crisis, a conocer el comportamiento de la competencia, etc. Aunque una empresa no participe en las redes sociales puede tener una crisis, que acabará comentada en Twitter o alguna otra de las redes, multiplicando el daño reputacional, que se traduce en pérdidas económicas.

8. Negar el uso de las redes a empleados. O admitirlo sin control. Bien usadas, las redes sociales pueden ser una vía para aumentar la productividad, siempre que estos canales estén integrados en la estrategia de la marca y fomenten el flujo de comunicación interna. De este modo, la empresa facilita la puesta en común de contenidos y fomenta la gestión del conocimiento, como un espacio virtual donde intercambiar información y experiencias e incrementar el trabajo en equipo. Los empleados también contribuyen a desarrollar la reputación de la marca para la que trabajan, pero diferenciando el uso personal y el profesional. Para ello conviene establecer una política de Redes Sociales, un código de buenas prácticas, unos procedimientos claros, etc., de cara al uso interno.

9. Hacer spam. Nadie quiere una publicidad que no ha solicitado. Intentar una promoción sin límites, enviar repetidas veces la misma información, comentando en sus publicaciones los servicios de la empresa, etc., sólo logrará que muchos seguidores dejen de serlo. Además, es otro importante daño a la reputación de la compañía. Al final, se trata de sentido común, de ponerse en la piel de los seguidores y evitar actuaciones que molestarían a cualquiera. También hay que tener claro el público objetivo de cada empresa, para dar la mejor información al cliente. Twitter, además, tiene reglas estrictas sobre el uso del spam y puede llegar a anular una cuenta por malas prácticas. Cuidado también con los concursos en Twitter a partir de un hashtag. La empresa debe de medir muy bien el alcance para evitar sustos. Puede ocurrir que los trolls sean los primeros en responder y que la campaña termine siendo un fracaso.

10. Descuidar la seguridad. Grandes empresas como Facebook han sido atacadas por hackers, que han hecho públicos datos privados de millones de usuarios. Hay que asegurarse de contar con las políticas de seguridad necesarias y garantizar la confidencialidad para los empleados o personas que tengan acceso a las cuentas. En ocasiones, la mala imagen de una compañía se debe a trabajadores descontentos y ex empleados.

Las empresas y los social media
Casi el 90 por ciento de las startups españolas tienen presencia en las redes sociales, según un estudio de la empresa Socialmenta. El 89% está en Twitter, el 87% en Facebook y el 57% en Linkedin. Lo hacen para informar a los clientes de sus productos y atender consultas de los usuarios.

Además, el 83% de estas compañías utilizan técnicas de posicionamiento en buscadores y el 75% ha creado un blog con contenidos propios.

La práctica totalidad (96%) cuenta con una persona en plantilla o una empresa especializada para la gestión de esta presencia digital.

Sin embargo, hay una gran brecha respecto al resto del tejido empresarial: sólo el 17,4% de las grandes empresas usan las redes sociales y el porcentaje se reduce al 9% entre las microempresas consolidadas, según el Informe ePyme12, realizado por la Administración.

Y eso que el propio informe recuerda que el uso de estas redes, entre otras herramientas digitales, mejoran la productividad y la competitividad, aportando ahorro de costes y posibilidades de entrar en nuevos mercados, entre otras ventajas.

En muchos casos, es el temor a las propias redes, más que la incapacidad para invertir, lo que frena a muchas empresas a utilizar los social media para interactuar con sus clientes, mejorar su reputación, etc.
 

¿Qué clase de persona creativa eres?

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A través de YOROKUBU by JAVIER MELÉNDEZ MARTÍN

MITOS SOBRE LAS PERSONAS CREATIVAS
Durante 2013 hemos conocido las “conclusiones” de experimentos sobre la creatividad realizados por Universidades de los Estados Unidos. Las “conclusiones” no son originales: corroboran estudios pasados y perpetúan mitos colectivos sobre la creatividad. En la siguiente nota, algunos mitos y creadores como ejemplos:
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El artista desordenado
Bacon podría ser el artista más desordenado de todos los tiempos: en su estudio no cabe un alfiler y él camina sobre sus obras tiradas por el suelo.
El desorden de Leonardo da Vinci tiene que ver con sus intereses o inquietudes, a veces cambiantes de un día para otro. Coloca unos papeles encima de otros, relegando algunos trabajos durante años. Esto explica sus grandes proyectos, al igual que la poca materialización de los mismos.
Por su parte, Einstein se defiende ante quienes le acusan de trabajar con desorden: si una mesa desordenada es síntoma de una mente desordenada, entonces, ¿qué debemos pensar de un escritorio vacío?”
No consta que la cita de Einstein sea auténtica, pero se ha propagado gracias a las redes sociales. (¡Bonita excusa para no recoger el cuarto!)

El artista infiel
Parece que el arte y la infidelidad van de la mano si pensamos en Hemingway o Picasso. El prolífico Simenon dijo haber tenido 10.000 amantes; 1.200 según su mujer; en cualquier caso, ¿de dónde sacaba el tiempo para escribir? ¿Y esto demuestra que los infieles son más creativos o que la infidelidad obliga a inventar historias?
El artista trasnochador
“Las personas trasnochadoras son más creativas”, es un mal titular de prensa. Confunde trabajar de noche con ir de discotecas. Proust o Balzac preferían la noche para trabajar. No podían irse a dormir sin escribir todo lo que habían pensado durante el día. Por su parte, Tesla aborrecía dormir; consideraba el sueño como una pérdida de tiempo y llegó a inventarse un método de sueño “al estilo Leonardo”, para dormir justo lo necesario y poder dedicarse a su trabajo.
Investigaciones sobre la creatividad y mitos
Examinando las biografías de los genios mencionados podríamos considerar que los mitos sobre la creatividad son ciertos. Y también podríamos apoyarnos en Universidad de Texas, que tras inspeccionar quinientos despachos concluye que las mesas con restos de comida, papeles amontonados y papeles revueltos pertenecían a trabajadores más creativos. Por su parte, la Universidad de Minnesota sugiere que inventar nuevos usos para una pelota de ping pong tiene resultados más creativos en ambientes desordenados que ordenados.
“Los ambientes desordenados aparentemente inspiran una ruptura con la tradición”, dicen los investigadores de Minnesota.
Aunque podríamos pensar que la realidad es otra: “No soporto ver esta mierda. Mejor me concentro en la pelotita de ping pong”.
El peligro de los mitos sobre la creatividad
En todo caso, los estudios o experimentos sobre la creatividad apuntan que la creatividad depende más de comportamientos socialmente rechazados que de comportamientos aceptados. (Está claro que una madre no quiere que su hijo sea desordenado ni distraído, ni que su pareja sea infiel).
Estos mitos son peligrosos porque colocan a las personas en las categorías de “creativo” y “no creativo”, algo que John Cleese rechaza. Para el humorista y pensador inglés, la creatividad es cuestión de método.
LAS PERSONAS CREATIVAS (Y OTROS MITOS MENOS EXTENDIDOS)
Por otro lado, a menudo se omiten los nombres de creadores cuyos comportamientos o hábitos son distintos a los mitos conocidos. Otra ilustración improvisada para exponerlo:

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García Márquez, Steve Jobs o Asimov se van pronto a la cama y se ponen a trabajar antes de que el gallo cante. De esta manera consideran que aprovechan las horas sin interrupciones de los menos madrugadores.

El artista ordenado
Woody Allen necesita orden para trabajar; piensa que si una cosa está fuera de lugar, el día puede ir mal. (En este caso, el orden forma parte de las manías de Allen, más que de sus hábitos). Igualmente sencillo es el despacho de Murakami, otro madrugador que considera que seguir una rutina es una manera de ponerse en trance para escribir. Por su parte, el retorcido Neil Gaiman trabaja en una habitación desnuda y tiene sobre la mesa las tres o cuatro cosas que necesita para el trabajo que lleva entre manos.

El artista concentrado
Podrías hacer una orgía en mi oficina y yo no miraría. Bueno, quizá una vez”, dijo Asimov sobre su capacidad de concentración.
Mientras que da Vinci emprende un estudio o una obra y se distrae y comienza otra, Asimov emprende una obra y no la abandona hasta que se bloquea; entonces retoma otra con igual concentración, para acabar volviendo a la primera.
De alguna manera, ambas formas de trabajar se parecen. Las distracciones del genio italiano no tienen que ver con “abandonar”, si no con “aventurarse por otro camino”.
Hemingway contaba a los periodistas que lo entrevistaban cómo le costó adquirir el hábito de la concentración, cosa que consideraba necesaria para acabar los cuentos y las novelas en su escueto escritorio.
El artista y el sexo
Tesla, da Vinci y Newton rechazaban a las admiradoras. Algunos biógrafos de Newton apuntan que el genio murió virgen (por otra parte, bastante distraído). Con estos ejemplos, podríamos pensar que el sexo y la investigación casan mal.
Sin embargo, el artista o el escritor, como vemos arriba, sí parece que necesita el sexo para crear.
Por supuesto, todo es cuestionable
Lo que sí es cierto es que LA PASIÓN es lo común en estos artistas, escritores y científicos. La pasión por su trabajo o su arte: no se conforman con lo que conocen y quieren abrir nuevos caminos. La conclusión es que de día o de noche, con una mesa ordenada o desordenada (como te sientas más cómodo), distraído o concentrado… Si quieres crear, “mantente hambriento”, como dijo Steve Jobs.

¿Qué nos ofrecen las distintas redes sociales en nuestra estrategia de Social media? La función de cada Red Social en la estrategia Social Media

A través de PuroMarketing y Toni Griñón

Las Redes Sociales han venido para quedarse. Muchos presagiaban que simplemente serían un mero entretenimiento pasajero que se difuminaría en la red con el paso del tiempo. Nada más lejos de la realidad, hoy en día nadie concibe internet sin las redes sociales, es más, ya son muy pocos los que conciben su día a día sin estas, bien en su aspecto más lúdico o bien por aspectos profesionales.

Las redes sociales, en la actualidad, están más que consolidadas y van en aumento en cuanto a número de usuarios. También ha crecido el número de redes sociales disponibles, ahora bien ¿cuál usar?¿y por qué? Más allá de la Red Social por antonomasia, Facebook, o más allá de la red social del pajarito Larry, Twitter, hay vida, y mucha vida. Todo el mundo sabe que si quiere subir un vídeo en la red usará YouTube, o si quiere buscar trabajo se registrará en Linkedin. Los amantes de la fotografía que quieran compartir sus fotos con otros usuarios lo harán en Instagram. Y así sucesivamente con todas las redes sociales existentes. Hasta ahí, todo controlado. Pero demos un giro de tuerca más y vayamos más allá desde un punto de vista social media.

El uso de las redes sociales, desde un aspecto social media, tiene que ser como la alimentación, equilibrada y variada. Cada una de las redes sociales nos aportará unas ventajas social media que nos facilitará el camino para conseguir plasmar nuestra estrategia en la red.

Basándonos en cuatro pilares básicos del social media pasamos a analizar lo que nos ofrecen las distintas redes sociales en la estrategia.

Comunicación con el cliente
Si nuestro propósito es mantener una buena y fluida comunicación, Google , Facebook, Twitter y YouTube son las principales redes sociales que nos lo pueden ofrecer. Cada una a su manera y con unas características particulares. YouTube es la red social audiovisual por excelencia, la potencia de la imagen a la hora de transmitir es capaz de romper muchas barreras a favor de la comunicación.

El fuerte de Google es la excelente capacidad de ordenar a los contactos en círculos, lo que hace que la comunicación sea más efectiva ya que se puede elegir el círculo de contactos a quien va dirigida. El poder de Twiter estaría en su rapidez, inmediatez y sus tradicionales trending topic, lo que nos aporta información rápida de los temas del momento. Facebook, al ser la red social por antonomasia, en cuanto a número de usuarios, tiene mucho ganado en este aspecto.

Por el contrario, otras redes sociales como Instagram, Pinterest o Linkedin no serían las idóneas en cuanto a la comunicación, están diseñadas para otros propósitos.

Exposición de la marca
El que nuestra marca tenga presencia en internet es vital para dar a conocer o consolidar a la propia marca. Una marca sin presencia en internet tiene menos clientes potenciales que otra que sí que la tiene. En esta sección Google , Facebook, Twiter y YouTube vuelven a estar en los puestos de cabeza, principalmente por el número de usuarios activos que tienen, pero además se añadirían Instagram y Pinterest por el poder de lo visual que disponen. Tampoco habría que descartar a Linkedin como escaparate para empresas y trabajadores.

Tráfico hacia el contenido de la marca
El conseguir tráfico a las webs o blogs de las marcas es un punto muy importante para dar a conocer lo que está ofreciendo el usuario o la empresa. Muchos de los usuarios que son redirigidos a sitios de la marca pueden ser clientes potenciales. En este punto lideran prácticamente en solitario Facebook y Twitter. Una vez más, el número de usuarios activos es determinante, siendo esto lo que hace que, por ejemplo, Google no esté entre las más destacadas. Aún así, estaría por encima de Pinterest siendo esta una red social idónea para conseguir redirigir tráfico hacia webs y blogs. YouTube en cambio, teniendo un gran número de usuarios, estaría desbancada por todas las mencionadas por no ser este uno de sus puntos fuertes.

Seo (Search Engine Optimization)
El posicionamiento en buscadores es otro de los aspectos que no deben descuidar las marcas, tal vez uno de los puntos más importantes para desmarcarse de la competencia. Posiblemente, el único punto débil de Facebook y Twitter que se ven superadas en este concepto por Google o YouTube. Hay que tener presente que el buscador Google es el que marca las reglas del juego SEO y estas dos redes sociales tienen el beneplácito del gigante de internet.

Google es un “gigante dormido”

Aunque Google no acaba de despegar considero que es un “gigante dormido”, el más completo en los cuatro pilares básicos del social media. Su único hándicap es el número de usuarios activos que dispone. Si Google consigue liberarse del freno de mano que representa el número de usuarios activos, el panorama social puede cambiar sustancialmente.