Archivos Mensuales: enero 2013

ROPA DE GALA INTERNACIONAL

Los departamentos de creatividad y multimedia de BITTIA acaban de dar los últimos retoques a la nueva imagen y las herramientas de trabajo de la empresa Confecciones Gala, una firma especializada en la fabricación de vestuario laboral corporativo que se fundó en 1982. Gala ha ido ampliando su carta de productos a medida que las normativas sobre riesgos laborales fueron cambiando y adaptándose a la aparición de nuevos y mejores materiales.

Confecciones Gala ha confiado en BITTIA para dar un paso más en su proceso de modernización. Tras renovar su colección de productos el objetivo es ser un referente en el mercado internacional en cuanto al diseño y confort, sin olvidar la adecuación a las normas vigentes.

Transmitir esta idea de empresa global fue el primer reto de la nueva imagen de Gala que BITTIA debía crear. Como casi siempre, lo más simple suele ser lo más efectivo por eso se buscó una solución limpia y elemental: colocar el logo de la empresa sobre una imagen del planeta Tierra. Además, se añadió la frase “Worldwide Energy Workwear Solutions”.


Con este cambio Gala enuncia de manera directa  sus intenciones, objetivos y filosofía empresarial. Pero las empresas no se desarrollan solamente  con el enunciado de sus propósitos, deben ofrecer buenos productos y hacerlo de una manera clara y útil, tanto para sus posibles clientes como para facilitar el trabajo de sus comerciales. Los catálogos son en este sentido una herramienta fundamental para describir todas y cada unas de la referencias de la empresa, hacerlo con todo lujo de detalles, con una información ordenada, visualmente
atractiva y organizada de tal forma que facilite la elección del cliente y el trabajo de quienes difunden y venden los productos de Gala y en los diferentes idiomas de los países a cuyos mercados queramos llegar.

30  prendas
En esta línea BITTIA elaboró para la empresa de confecciones un catálogo en el que se recogen 30 referencias de diferentes prendas de protección ignífuga. Cada una de ellas va acompañada con sendas descripciones de los materiales con los que está confeccionada, las características de la prenda, accesorios, composición,
aplicaciones profesionales, peso y tallas disponibles. Todas estas informaciones aparecen en cuatro idiomas (castellano, inglés, francés y alemán) y acompañadas de cuatro fotografías de cada uno de los productos referenciados. Este mismo catálogo se ha desarrollado en la página web, permitiendo visionar los productos de Gala con gran agilidad y claridad, además de posibilitar una vista de 360º de cada uno de ellos. Un “índice” visual interactivo permite a los comerciales de cada mercado generar una ficha de cada prenda en el idioma deseado,  facilitándoles la relación con el cliente, hacer sus presentaciones de la empresa seleccionando aquellas piezas del muestrario que más puedan interesar a cada interlocutor en función
de sus posibles necesidades.

 

En un futuro próximo la colaboración entre Gala y BITTIA continuará con la implementación de nuevos desarrollos y herramientas en el sitio web de la empresa  que permitirán elevar aún más la calidad de las presentaciones y la proyección internacional de esta consolidada empresa.

 

 

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El segundo discurso del Rey

Según han publicado los medios de comunicación, el discuso navideño del Rey ha sido este año el de menor audiencia de los últimos 15 años. ” El discurso de don Juan Carlos esta Nochebuena ha registrado una audiencia media de 6.921.000 de espectadores y el 64,4% de cuota de pantalla, según el informe de la consultora Barlovento Comunicación, que difunde los datos de los últimos 15 años. Desde 1998, el mensaje del Rey ha perdido dos millones de espectadores, y casi 250.000 respecto al año pasado”, según publicaba el diario El País.

Añade el rotativo del Grupo PRISA  que “la audiencia del mensaje del Monarca ha ido descendiendo en los últimos 15 años; así, en el año 2000, cuando fue más seguido, se registró una audiencia de 9.140.000 espectadores y una cuota del 87,2%. El año pasado 7.165.000 ciudadanos (el 64,2%) escucharon el discurso de don Juan Carlos. El discurso, que fue seguido mayoritariamente en TVE, obtuvo las peores cuotas de pantalla en Baleares (49%) y Canarias (54,3%), seguidas de Cataluña (57,7%) , País Vasco (57,7%) y Murcia (57,9%). Castilla y León, con el 79,6% de cuota, fue la comunidad en la que más se vio el mensaje navideño del monarca”.

Teniendo en cuenta que el Rey es un mensaje en sí mismo, que su propia figura ya transmite determinados contenidos (estabilidad, credibilidad, solemnidad institucional), resulta llamativa esta fuerte caída en la audiencia, un traspiés que tiene mucho que ver con el profundo deterioro que ha sufrido en 2012 la Casa del Rey a causa del caso Urdangarín y del incidente del elefante botswanés. Ambas noticias han mermado la solidez del monarca como icono informativo, como elemento de equilibrio y credibilidad. La identificación permanente del Rey con su mensaje (una condición fraguada en la histórica comparecencia televisiva del 23-F) es ahora un lastre para que los ciudadanos sientan interés por el mensaje de un jefe de estado que, por mucha razón que pueda tener en sus juicios de valor sobre la actualidad española, ha perdido fuelle como comunicador al verse deteriorada su superioridad moral que reforzaba unas dotes comunicativas nada excepcionales en la forma, pero sí apreciadas en el fondo. el Rey siempre ha dicho lo mismo, pero su desgaste personal ha desbaratado parte del valor de su mensaje. Un asunto que tiene mal arreglo o, al menos, no tiene un arreglo rápido. Cuando el medio (el Rey) es el mensaje, recomponer las costuras que unen ambos conceptos no es sencillo.

Tal vez esta flojera comunicativa es la que ha llevado a los responsables de la televisión pública a programar para la noche del viernes 4 de enero una excepcional entrevista con Juan Carlos I, un formato periodístico al que no suelen prestarse las primeras instancias del Estado y al que se recurre en casos de emergencia. La entrevista se presenta como parte de un programa especial sobre la “generación del Rey”, pero es evidente que en este contexto de tonos azul oscuto tirando a negro para la capacidad de comunicación de Juan Carlos I y su familia, lo del viernes será un segundo discurso navideño. el mismo plato presentado con otra salsa. Verem0s qué impacto consigue y si es cierto que nunca segundas partes fueron buenas.