Archivos Mensuales: enero 2010

Sabor rancio

El Consejero de Turismo de Euskadi debe andar estos días con mal sabor de boca. A la Administración vasca le han caído capones desde varias latitudes tras haberse descubierto (tampoco hacía falta ser el teniente Colombo) que el lema “Euskadi: saboréala” es una “adaptación” del mismo reclamo ya usado en Madrid, Valencia y Asturias. ¿Está todo descubierto? ¿Malos profesionales? ¿Políticos chapuzas a quienes resulta fácil vender material caducado y de sabor rancio?

Doctores tiene la publicidad para decirnos a qué se debe este patinazo de primer orden. Una cosa fue aquél plagiazo de “Paraíso Natural” perpetrado por la Comunidad de Murcia y otra es esto, tratar de colar el lema de otro dándole la vuelta como a un calcetín usado. Igual es que hay demasiada “esloganitis”, demasiada necesidad de vender todos las mismas cosas, a la misma hora, con la misma intensidad y similares argumentos.

Lo mismo es que los creativos se quedan sin ideas ante tanta demanda. Lo mismo es que ya se confunde el sabor de una buena idea con el de las ideas-basura. No es lo mismo un Happy Meal que un chuletón de Ávila, lo cual debe tenerse en cuenta para que nadie se pase de listo.

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Los pecados capitales del networking

Hay personas que disfrutan del “pasaporte social”, allí donde van triunfan. Siempre obtienen todos los favores que solicitan y las personas desean su compañía y relacionarse con ellos. ¿Cómo lo hacen? Bien, en este artículo revisaremos la primera parte del asunto. Cómo no hay que hacer las cosas o los pecados capitales.

Por: Mónica Grossoni, Socia – directora de SocialNet Grossoni.

Resumen
Saber moverse entre la red de contactos profesionales es un arte y puede dar un giro a la vida profesional de proporciones cartesianas. Pero la mayoría sigue insistiendo con denuedo en hacer las cosas mal. Mi propósito en este artículo no es la denuncia, sino la didáctica. Identificar lo que el lector es posible que esté haciendo mal y cambiarlo por comportamientos bien recibidos, ese sí es el propósito.

Los pecados capitales

A lo largo del día escucho muchas cosas como las que vienen a continuación, una lista con las más frecuentes, incluidas las que mis contactos me cuentan.

1. Cultura del mal uso de gestión de contactos. “Aquí hacemos las cosas así”.

2. Jugar al ratón y al gato. En lugar de decir abiertamente “en este momento no puedo ayudarle”, dé una explicación breve de por qué no puede ayudarle.

3. No agradecer la ayuda prestada. Escriba una nota de agradecimiento por el tiempo que le han dedicado, por el favor recibido, o, incluso, haga algo más (invítelo a un acto, visítelo…).

4. Pedir directamente lo que se requiere. Ir al grano, sin ganar la confianza del interlocutor. Sin sondear si estaría dispuesto a nuestros propósitos. Es un serio traspié solicitar algo que es rechazado, sobretodo si cae muy lejos de las posibilidades del “mecenas”.

5. Pedir a quien se le negó ayuda.

6. No estar nunca para nadie. Sólo llamar cuando se busca algo, no cuando los otros le requieren para algo. La network toma nota de esto. Ellos lo saben todo, responderán igual.

7. Hablar mal de otras personas no presentes. Jamás imaginará usted que su interlocutor es íntimo amigo de esa persona que tanto le exaspera a usted.

8. Establecer posiciones políticas, religiosas, sociales “a favor” y “en contra” de una idea o colectivo. Excepto si es deporte, usted no conoce las opiniones de cada persona, hasta que las manifiesta. Y puede que a su interlocutor le desagraden profundamente sus ideas políticas, sociales, religiosas. Busque puntos comunes y consolide las cosas que los unen.

9. “Sabelotodo”. Saberlo todo sobre todo. Nadie es maestro de todo. Una forma de conversar es solicitar que lo ilustren a usted. Aprenderá mucho y su interlocutor estará encantado de hablar sobre un tema que domina bien.

10. Trasmitir la sensación de hoy por mí, mañana por ti.

11. Cobrar “quid pro quo” cada cosa. La mayoría de las veces, el que pide no está en condiciones de dar algo a cambio, o eso cree. Deje entrever que estaría dispuesto a dar algo a cambio. Usted también puede hacer algo por su mecenas. Valórese ante él y aplace el pago.

La cuestión clave es: “¿Hasta donde deben ascender las perdidas, para que usted decida hacer las cosas bien?”

Houston, tenemos un problema”.

Esto es muy frecuente. Atribuirlo a mil cosas no es buena idea. Poner las cartas boca arriba, aceptar el hecho y atacar la raíz es un comportamiento inteligente. Busque la manera de potenciar su inteligencia social. Observe como hacen las personas con pasaporte social. Recuerde que lo que le queda bien en boca de otro me puede quedar mal en la mía. Y, sobre todo, solicite apoyo professional.