Archivos Mensuales: diciembre 2009

No, we can't

Los creadores publicitarios de la imagen de Barack Obama fueron evidiados por todos nosotros durante meses. Quien quiera ser algo en el mundo de la comunicación y el marketing político debe sacarse un Obama de la manga. El “yes we can” fue el himno de esta generación en la que la imagen tiende a ser más que el mensaje y donde la sintonía musical se valora más que la sintonía con el electorado. A Barack Obama, el negro que tenía el alma blanca, la cabaña del tío Tom que se llevó por delante al chirriante Bush junior, se le han empezado a ver las trampas del disfraz. Ahora es el premio Nobel de la paz que gestiona dos guerras, es el humanista que habla de la guerra justa y moral, de lo mucho que hay que engrasar el fusil si realmente se desea un mundo tranquilo. ¿Nos lo han cambiado? ¿Éste es el mismo Obama que removía conciencias en YouTube y encendía pasiones kennedyanas?

Los publicistas de Obama pueden crear un muñeco vendible y, sin duda, lo hicieron muy bien. El problema que tiene el marketing político es que choca con la realidad y la realidad nunca se maquilla porque de lo único que presume es de sus arrugas, de sus guerras, de sus muertos y de sus tullidos. Y eso no se lo salta ni el mismo Obama.

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